La historia del Gran Pakitín
Una vida a tu lado
Capítulo XLIX: El Gran Profesor
Desde pequeño, mi padre ya tenía buena pose para dar lecciones. Su profesora de aquella época, Doña María, marcó…
Capítulo XLVIII: El Gran Pakitín y sus «platitos» (parte II)
Por las mañanas mi padre solía desayunar unas rodajas de pan untadas con tomate natural, un “cafelito”, descafeinado y con sacarina, una fruta y…
Capítulo XLVII: El Gran Pakitín y sus «platitos»
A mi padre le gustaba comer bien, o como decía él “mover el bigote” bien. Lo de comer bien, en él iba más relacionado con la calidad que con la cantidad…
Capítulo XLVI: El Gran Pakitín y sus «trapitos»
Voy a hablar de los “trapitos” de mi padre. Pero no me refiero a esos trapitos con los que mi padre limpiaba el polvo de casa, ni tampoco…
Capítulo XLV: El Gran Pakitín y sus otras «tareas propias de mi sexo y condición»
Seguimos con las “tareas propias de mi sexo y condición” a las que mi padre dedicaba parte de su tiempo. Le gustaba, y mucho,…
Capítulo XLIV: El Gran Pakitín y «las tareas propias de mi sexo y condición»: su Costura
Mi padre, aparte de casero, era muy hacendoso. Siempre hacía sus quehaceres y menesteres de casa con mucha atención y dedicación…
Capítulo XLIII: El Gran Pakitín y sus aficiones (parte VII), su otro Cine Español y sus otras películas
En el capítulo anterior del blog hablé de la afición de mi padre por el cine español, por el cine español “de antes”…
Capítulo XLII: El Gran Pakitín y sus aficiones (parte VI), su Cine Español
Dejo atrás “Psicosis”, el cine mudo, el cine del Oeste y el “cine negro” americano, para adentrarme en el cine español con el que mi padre disfrutaba mucho…
Capítulo XLI: El Gran Pakitín y sus aficiones (parte V), su Cine
Cuando mi padre era jovencillo, con trece o catorce años, si iba al cine con sus amigos bromeaban sobre los títulos de las películas que proyectarían…
Capítulo XL: El Gran Pakitín y sus aficiones (parte IV), sus Músicas y sus Bailes
Mi padre nos solía preguntar a mis hermanos y a mi: “¿Cómo os puede gustar el chunda chunda?”, haciendo referencia a la música moderna…
Capítulo XXXIX: El Gran Pakitín y sus aficiones (parte III), sus Plumas Estilográficas y su Lectura
Las plumas estilográficas eran objetos que despertaban el interés de mi padre. Era un “plumófilo” desde hacía años…
Capítulo XXXVIII: El Gran Pakitín y sus aficiones (parte II), sus Sellos y sus Relojes
A mi padre le encantaba coleccionar sellos y lo hacía desde hacía más de sesenta años. Sus sellos más deseados eran los de principios de…
Capítulo XXXVII: El Gran Pakitín y sus aficiones (parte I), su Meccano
Mi padre tenía muchas aficiones, pero de entre ellas la que le apasionaba desde niño eran las construcciones con el Meccano…
Capítulo XXXVI: El Gran Pakitín, el Deporte (parte III), su «Magnesia» y su Natación
A mi padre le gustaban los deportes y se emocionaba mucho viéndolos pero otra cosa muy distinta era el practicarlos. Bromeaba diciendo que…
Capítulo XXXV: El Gran Pakitín, el Deporte (parte II), el Baloncesto y el Ciclismo
Mi padre también seguía el baloncesto y ¡cómo no! su equipo era el Real Madrid. Yo creo que una de las razones por las que le gustaba tanto el baloncesto era…
Capítulo XXXIV: El Gran Pakitín, el Deporte (parte I), el Fútbol
Mi padre de pequeño jugaba al fútbol en la calle con sus amigos del barrio o con sus compañeros de clase. Por aquél entonces apenas circulaban coches por las calles…
Capítulo XXXIII: El Gran Pakitín, la Fe y la Religión
Mi padre era muy creyente y muy devoto. Era “católico, apostólico y romano”. No sólo acudía a misa todos los domingos y rezaba sus oraciones, sino que se esforzaba…
Capítulo XXXII: El Gran Pakitín y la Falange Española
Aunque se dice que no se debe hablar ni de política, ni de religión ni de deporte porque son temas tabúes en conversaciones, si no hablase de estos tres temas…
Capítulo XXXI: El Gran Pakitín y el Trabajo
Mi padre siempre decía que el trabajo dignificaba. Al trabajo lo llamaba curro, currele o tajo…
Capítulo XXX: El Gran Pakitín y su Miguelín
El único nieto de mi padre, de momento, es Miguel. Un niño muy deseado y esperado por todos nosotros y que nació el 11 de enero de 2016…
Capítulo XXIX: El Gran Pakitín y su Nachete
Tuvimos que esperar al 26 de agosto de 1981 para que el príncipe de la casa llegase. Se llamó Ignacio, pero mi padre lo llamaba de un sinfín de maneras…
Capítulo XXVIII: El Gran Pakitín y su Nené
Después de nacer Patricia y yo, mis padres empezaban a ir en busca del varón. Y he aquí, que no nació un niño, sino niña, “¡Pero menuda niña!”…
Capítulo XXVII: La Gran Boda Cántabra
Este capítulo claramente y, como no podía ser de otra manera, se lo dedico al nuevo matrimonio. A Paloma y a Nacho. A mi hermano y a su, ahora, esposa…
Capítulo XXVI: El Gran Pakitín y su Moniquilla
El 8 de marzo de 1976, a los 19 meses del nacimiento de mi hermana Patricia, nacía yo, Mónica María. Nací una madrugada que llovía a cántaros…
Capítulo XXV: El Gran Pakitín y su Patricina
Pocos meses después de casarse, mi padre estaba preocupado porque mi madre aún no se había quedado embarazada. Ambos estaban deseosos de ser padres…
Capítulo XXIV: El Gran Pakitín y sus Nenes
Como padre, “El Gran Pakitín”, era excepcional. Nos llamaba a mis hermanos y a mí, “sus nenes”. Tuviésemos la edad que tuviésemos, éramos “sus nenes”…
Capítulo XXIII: El Gran Pakitín y su Titis
“La Titis”, “La Jefa”, “La cuqui”, “La curri”, “La Currititis”, “Cariñín”, “Currichinchin”, “Cielín”, todos estos nombres utilizaba mi padre para llamar a mi madre…
Capítulo XXII: El mundo laboral, el amor y el desamor (parte IV)
La vida de mi hermano Nacho, después de pasar por el CPS (Centro Politécnico Superior), cambió por completo. No sólo la conjuntivitis crónica…
Capítulo XXI: El mundo laboral, el amor y el desamor (parte III)
Nada más licenciarse en 2002, mi hermana Irene empezó a trabajar en Barcelona. Aunque al final no se casó con Roger…
Capítulo XX: El mundo laboral, el amor y el desamor (parte II)
Mi periplo laboral acababa de empezar. Después de dejar “Construcciones Erluic S.L.”, empecé a buscar un nuevo trabajo…